Toda terapia es buena si sirve para avanzar

Buenos días a todos,

Comparto con vosotros el blog de mi amiga Elena González. En este último post habla de las maravillas de la hipoterapia.

http://daddiesrock.blogspot.com/2018/09/equinoterapia-descubrela.html



Hace unos años, cuando llevé a mi hijo a un famoso neurólogo, éste me preguntó qué hacía para que mi hijo mejorara tanto, con el mal pronóstico que había tenido ya desde mi embarazo. Le conté todo lo que hacíamos, y eso que aún no conocía al Profesor Chan, pero él no apuntaba nada. Entonces, cuando terminé de hablar me preguntó : ¿Y algo que tenga base científica, para yo poder apuntar? Yo me reí. Pues nada. Ni Doman, ni Feldenkrais, ni Tomatis, ni la osteopatía cráneo sacral, ni la alimentación, ni la hipoterapia, ni la homeopatía, ni estar en casa feliz con su familia... la tenían. Traté de hacerle entender que cualquier terapia es buena y hay que recomendarla si al niño le sirve para mejorar. Cada niño es un mundo y más allá de lo que vemos, tiene un campo energético y emocional que también deberíamos tener en cuenta. Sí, claro, también es bueno saltar sobre las olas y no es ninguna terapia, me respondió. Él estaba en sus trece y cambió de tema. Si en España, en Occidente nos abriéramos, que ya lo hacemos cada vez más antes las evidencias, a la idea de que somos mucho más que un cuerpo físico, que las emociones juegan un papel fundamental, que podemos tener bloqueos energéticos en chakras y meridianos... Sería más fácil trabajar en equipo. Padres, médicos y terapeutas en casa. Todo es bueno si al niño le sirve para mejorar. Todo aquello que venga de una fuente con experiencia, con información, y que no sea invasivo (esto sí, siempre bajo supervisión médica) es bueno, creo. Porque los médicos son maravillosos, y todo aquel que estudia para sanar, para cuidar... Imagínate si uniéramos esfuerzos y remáramos en una misma dirección en lugar de perder tanto tiempo en convencer. El escepticismo a veces ralentiza demasiado la curación y la plasticidad cerebral es mayor durante los primeros años de vida.

Después de toda esta retahíla, paso a deciros, muchos ya lo sabéis, que el próximo curso de formación del Profesor Chan será los próximos días 9, 10 y 11 de noviembre en el Colegio Europeo de Madrid, en Las Rozas. Si viene es porque tras nuestro primer viaje a Hong Kong el verano pasado, fueron ocho familias más hasta allí. Esto demuestra que una familia con un hijo con lesión cerebral u otra dificultad, diagnosticada, o con un problema sin diagnosticar, es capaz de atravesar el mundo para buscar ayudas. Todas las familias que fuimos volvimos encantadas, por su terapia y por su trato, cada una con mayor o menor grado de avance. En abril de este año, Susana y Chan me dijeron que vendrían si se formaban grupos, sería más fácil para las familias. Eso supone que durante los días que están aquí, ellos allí dejan de atender a mucha gente, pues sus centros en HK y Malasia están tan llenos como una peluquería así que para no perder dinero, piden que aquí haya grupos de al menos 20 familias.



Esto cuesta, pues se trata de un trabajo de boca a boca, de ayuda entre familias para que se expanda y ayuden a nuestros niños. Quiero dejar claro que ellos no tratan aquí, que nos forman para que en casa lo podamos hacer y aplicar la tecnología que él mismo ha diseñado, junto a científicos y profesores de las universidades chinas, tras años de experiencia (más de 30 y 4000 niños tratados) y viajes por todo el mundo. Muchos terapeutas españoles, a los que muchas familias ni siquiera han informado de que lo estaban haciendo hasta observar mejoras en los niños, se han sorprendido de que ahora su evolución es mucha más rápida y su colaboración durante las sesiones, mayor. Se trata de un trabajo en equipo, por el bien de todos.

Por ello, os invito a informados y compartir la experiencia de las familias, 50, que ya lo estamos haciendo. Porque debo decir a Susanna (quien dirige el centro del Profesor Chan en HK) antes del 9 d octubre, si hemos cerrado el grupo, y estamos cerca de conseguirlo. Si crees que tu hijo necesita un empujón, si tiene dislexia, parálisis cerebral, lesión cerebral, déficit de atención, retraso madurativo, lesión cerebral... si entra en ese cajón de sastre de causas que hacen que no mejore o le cueste estudiar... ésta terapia puede ayudarte. El profesor Chan habla de energía cuántica, de bio-información, de bio-señales. Te da artículos para que veas que su terapia tiene una base científica y es que la ciencia moderna ya habla de que somos energía informada. Él también habla del poder de la intención. Si entras en youtube verás miles de vídeos, de Joe Dispenza entre otros, que señalan la importancia de poner intención en los que haces. Esta es su terapia. Tecnología mezclada con la intención, de los padres que somos los mejores terapeutas.

NO HAY VARITAS MÁGICAS, hay algunos niños que no han mejorado nada, cuyos padres aún no han visto cambios y siguen buscando la terapia que les ayude. Todo es cuestión de probar. Pero me siento en la obligación de compartir para que al menos te llegue porque hay muchos que sí.

Os dejo el vídeo que hemos montado explicando un poco más la terapia y compartiendo testimonios.

http://youtu.be/jls3YonnxEw

Y como siempre, el único mensaje del que estoy CIEN por CIEN segura: SI LA MADRE, LA FAMILIA, ESTÁ BIEN, EL NIÑO ESTÁ BIEN. Nuestra niños, nuestras enfermedades o grandes crisis han venido a llevarnos al límite, pero no por casualidad, sino para que despertemos y vivamos. Éste es el auténtico regalo. Convivir con un niño con lesión cerebral no es fácil. ¿Pero desde cuando se aprende si no hay dificultades? Y la dificultad es trascender nuestros propios obstáculos, los que tenemos dentro. Y aquí ocurre lo mismo, no hay terapia buenas o malas para la madre, todo está bien si te sirve para encontrarte, para encontrar el hilo de quien eres, que perdiste no cuando nació tu hijo sino cuando naciste tú. Información de la que debemos liberarnos, miedos, culpas... que arrastramos, nuestras, de nuestra familia, de nuestros ancestros ya grabadas en nuestro ADN, y por qué no, que traemos en el disco duro de nuestra alma.

Dios nos quiere ayudar. Pregunta, con intención en obtener la respuesta. Puede que no sea la que esperas oír, puede que no sea la que quieras oír, pero seguro que será la que necesitas oír. Porque no tenemos lo que queremos sino lo que necesitamos para aprender y evolucionar.  Ya nos dijo Jesús hace dos mil años: Buscad el reino de Dios dentro de vosotros y lo demás se os dará por añadidura.

¡Un beso grande!
Rocío

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